viernes, 22 de enero de 2021

LAS BRUJAS DE SAULGAU: ANNA PERSAUTER

Corre el año 1672, y en una pequeña aldea del sur de Alemania, dos mujeres son decapitadas e incineradas después a manos de la Santa Inquisición. La condena: brujería.

Las brujas de Salgau: Anna Persauter


Saulgau es una población que, durante la época de la caza de brujas, pertenecía al ducado de Suabia, la actual Baden-Würtemberg. Es conocida por sus baños termales y cuenta con una historia que se remonta al siglo IX, gobernados por la alta nobleza alemana y la iglesia. Dentro de sus murallas, dos conventos franciscanos se erigen como baluartes de la iglesia católica incluso tras la reforma luterana, que no pudo influir a los pies del famoso castillo de Sigmaringa.

Entre los años 1518 y 1684, en la ciudad de Saulgau la Santa Inquisición llevó a cabo 46 juicios por brujería. El resultado fue de 29 ejecuciones y 2 destierros. Entre las ejecuciones, las de Anna Persauter y su hija Úrsula, el 26 de marzo de 1672.

Anna Persauter nace en Saulgau el 29 de septiembre de 1624 como Anna Kempter, su apellido de soltera. En 1646, contrae matrimonio con Leo Persauter, un individuo de mala fama por su reputación de brujo. Además, es sospechoso de haber cometido robos y difamaciones. En este ambiente, Anna debe buscarse la vida como partera, una profesión relacionada con la brujería en aquella época.

La sociedad medieval en centroeuropa atendía a una estructura piramidal. El el vértice superior, nobleza y clero acaparaban todo el poder y la riqueza, así como el acceso a la cultura. En el centro, la creciente burguesía formada por la baja nobleza, artesanos y comerciantes luchaba para abrirse paso, tratando de sortear el pesado muro de los impuestos y diezmos. Al final de la cadena, el vulgo, campesinos sin apenas recursos para la supervivencia. El índice de analfabetismo superaba el 90% de la población, y vivían presos del miedo infundido por la iglesia. Todo aquello que no se ciñera a los dictados de la iglesia, era tachado de herejía o brujería, y la pena de muerte o destierro estaban a la orden del día, siempre comandados por los tribunales inquisidores.

Los recelos arengados por los propios inquisidores entre los vecinos más pobres llevan a Anna Persauter a ser denunciada y llevada a la torre prisión extramuros de Saulgau el 18 de mayo de 1666, bajo la acusación de hechizar, dañar e, incluso, matar, a bebés recién nacidos y a sus madres parturientas. Sin embargo, Anna consigue sobrevivir al interrogatorio y las consecuentes torturas sin que le consiguieran arrancar una confesión. Los protocolos del juicio están disponibles, hoy en día, en el archivo de la ciudad.

Pero la suerte de Anna Persauter estaba echada. En el año 1672, en la vecina población de Buchau, una mujer es detenida, juzgada y condenada a muerte por brujería. En su declaración, afirma que la señora Persauter le había enseñado todo lo que ella sabía acerca de las prácticas de magia negra. Poco después, un incendio arrasa cuatro edificios de apartamentos y varios graneros en uno de los barrios pobres de Saulgau. El clamor se extiende desde los miembros del clero hasta los mismos vecinos, que, influenciados por clérigos y monjes franciscanos, están seguros de que ese desolador incendio no pudo ser provocado más que por el maligno encarnado.  

Así pues, el 17 de febrero de 1672, Anna Persauter y su hija Úrsula son detenidas y vueltas a encerrar en la famosa torre prisión para brujas de la ciudad. Durante los interrogatorios, varios testigos sufren extrañas enfermedades, la acusan de provocarlas, aunque ella, obviamente, lo niega todo. Días más tarde, no soporta más la tortura a la que fue sometida y termina por confesar un pacto con el diablo, aquelarres de brujería, práctica de hechizos malignos a humanos y animales domésticos y ganado, así como la intervención en cambios climáticos bruscos. Aprovechando su debilidad, los inquisidores la culpan también de haber sobrevivido a su primer interrogatorio en 1666 gracias a la influencia del Diablo.

Las brijas de Saulgau: Anna Persauter

Anna y Úrsula Persauter son condenadas a muerte y son decapitadas el 26 de marzo de 1672. Sus cuerpos son incinerados. Anna tenía 47 años. Su hija Úrsula, tan solo 22.

 

Bibliografía:

Literatura: Franz Josef Klaus, Heimatbuch der Stadt Saulgau, Bad Saulgau 2ª edición 1996, p.

98 y sig.

Georg Hämmerle, De la historia de la ciudad de Saulgau, Bad Saulgau 1986, p. 192ff

Juicios de brujas de Bad Saulgau

Rotulus Inquisitionis de Innsbruck o de los registros de los interrogatorios Scheer (1583-1686) y Dürmentingen (1583-1661).

 

Registros de Interrogatorios:

1. 1666 18.5. - 13.6 Demandado: Leons Anna, Anna Persauter née Kempter, partera, b.

Coll. 29.9.1624 casada con Leo Persauter de Betzenweiler

resultado: la acusada es desterrada a su casa

2. 1672 17.2. - 26.3. acusado: Leons Anna sh. No. 1

Resultado: Ejecución el 26.3.1672

3. 1672 - 8.4. demandado: Margaretha Braster née Kaufstein, nacida en

de Bohemia, casada con Andreas Braster, barbero

Resultado: Ejecución el 8.4.1672

4. 1672 2.4. - 8.4. acusado: el Wahrerin Magdalena Wahrer née Gerster nacido en Saulgau

casado con: Mathias Wahrer consul quondam et pater spiritualis Franciscanorum

(Miembro del consejo y administrador y representante legal del monasterio franciscano.

Salida: Ejecución el 8.4.1672

5. 1672 7.4. - 22.4. acusado: Margaretha Brunner de soltera Riegger casada con Georg

El alguacil del príncipe-obispo Brunner en Saulgau (cobrador de los honorarios)

Salida: Ejecución poco después del 22.4. (desde este día el Urgicht)

6. 1672 5.5. - acusado: el sutler Anna Blaser née Merk murió de muerte natural el 17.3.1686

muerte el 17.3.1686

salida: desterrado al hospital y luego liberado en casa el 26.5.1672

7. Maria Eichel (hija de Apolonia y Michael Eichel 1/12 ) b.15.8.1659 > 15 años!

Ejecutado el 16.3.1674